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27 agosto 2009

Artritis y enfermedad periodontal, una estrecha relación


El tratamiento de la enfermedad periodontal mejora los síntomas de las personas que también padecen artritis reumatoide.

Durante los últimos años, varios estudios han constatado que la enfermedad periodontal, en concreto, la gingivitis, es habitual en aquellas personas con artritis y viceversa. Investigadores estadounidenses han demostrado que los pacientes con artritis que aumentan o mejoran su higiene bucal mejoran también los síntomas de esta enfermedad inflamatoria. Más aún, que la combinación del tratamiento bucal con los fármacos para la artritis resulta ser la mejor terapia.

Las personas que sufren artritis reumatoide son más propensas a padecer gingivitis. En ambas enfermedades se deterioran tejidos, blandos y duros, debido a una inflamación. La artritis reumatoide es una enfermedad incurable, causada por un fallo en el sistema inmunitario que afecta, principalmente, a pequeñas articulaciones de manos y pies. La padecen más de cinco millones de personas en todo el mundo, sobre todo, mujeres. En el caso de la enfermedad periodontal, la inflamación la provocan toxinas procedentes de infecciones bacterianas.

La relación entre ambas enfermedades lleva estudiándose desde hace varios años. Investigadores alemanes ya apuntaban en un trabajo elaborado en 2008 una incidencia de enfermedad periodontal en personas con artritis hasta ocho veces mayor que en las personas sin la enfermedad. En una posible explicación, el dolor y la inflamación de las manos que se dan en la artrosis hacen que cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental sea complicado, lo que da como resultado una higiene dental deficiente.

No obstante, y aunque la higiene dental es un factor de riesgo, diversos trabajos constatan que no es el único que explica por completo la relación entre ambas enfermedades. Los investigadores señalan a otros factores, posiblemente relacionados con la inflamación crónica, como responsables. También en 2008, un trabajo relacionó a los anticuerpos contra la proteína citrulinada (anti-CCP) con la presencia de artritis y gingivitis.

Higiene y extracción
Aunque los motivos no están aún del todo claros, la relación entre las dos afectaciones parece evidente. Por ello, muchas investigaciones actuales se centran en cómo optimizar el método terapéutico de ambas. Investigadores del Case Western Reserve University School of Dental Medicine y de los hospitales universitarios de la Universidad de Cleveland (EE.UU.) han encontrado que la mejor manera de tratar los síntomas de las dos enfermedades es hacer hincapié, sobre todo, en la higiene bucal. La investigación se ha publicado en “Journal of Periodontology”, publicación de la American Academy of Periodontology (AAP).

Los investigadores aseguran que su trabajo apoya la idea de que la extracción de dientes dañados y dolorosos tiene un impacto muy positivo en los síntomas de la artritis. Asimismo, el estudio confirma que las personas con dicha dolencia no deben basar su tratamiento sólo en la inflamación de las extremidades, sino en el cuerpo entero, incluyendo encías y dientes.

Una proteína en concreto, llamada factor de necrosis tumoral (TNF, en sus siglas en inglés), se encuentra en la sangre cuando hay inflamación. Ésta puede agravar o generar nuevas infecciones. Los científicos usaron fármacos antiTNF para su trabajo. De cuatro grupos de afectados por artritis, dos de ellos recibieron esta terapia con fármacos. Uno de estos dos grupos recibió, además, tratamiento dental no quirúrgico basado en limpiar y extraer las infecciones de los huesos y los tejidos de las encías. A un tercer grupo se le administró sólo este tratamiento higiénico y a un último grupo, ningún tratamiento.

Las personas que recibieron tratamiento dental mostraron una importante mejoría en los síntomas de la artritis, como la reducción de la hinchazón de las extremidades y del dolor general. Quienes recibieron los dos tratamientos (dental y con antiTNF) fueron, sin embargo, los que presentaron la mayor mejoría.

Bienestar general
Los investigadores aseguran que estos resultados abren la puerta a un nuevo tipo de intervención terapéutica que hasta ahora no se había tenido muy en cuenta. Añaden que los reumatólogos deberían motivar a sus pacientes para que estuvieran alerta ante la relación entre las dos afectaciones. Nigel Carter, de la British Dental Foundation, afirma, a propósito del estudio, que las visitas al dentista son una parte importante en la rutina para lograr un buen estado de salud general.

Ahora se fortalece esta idea, sobre todo con las potenciales relaciones, muchas aún en investigación, de la enfermedad periodontal con otras dolencias como el infarto de miocardio, la diabetes o los partos prematuros.

Lavarse los dientes dos veces al día con pasta de dientes con flúor, la limpieza diaria con hilo dental para llegar a las partes más internas y visitar al dentista con regularidad son sencillos hábitos que ayudan a cuidarse. No hay que olvidar que la gingivitis es reversible si se crea un entorno oral sano y éste se mantiene con prácticas higiénicas adecuadas. No obstante, el estado más avanzado de la gingivitis, la periodontitis (cuando ya no sólo afecta a las encías, sino también a los huesos), es irreversible debido a la pérdida de hueso, encía y ligamento periodontal. Por este motivo, no sólo el diagnóstico precoz de esta enfermedad es de gran importancia, sino la costumbre de una buena higiene.

Gingivitis y corazón
La gingivitis no está únicamente relacionada con la artritis reumatoide. Se están llevando a cabo muchos trabajos que tratan de localizar coincidencias con ataques al corazón. Investigadores de la Universidad de Kiel (Alemania) han encontrado una mutación genética común, localizada en el cromosoma 9, en las enfermedades periodontal y cardiovascular. Según Arne Schaefer, investigador principal del estudio, este hallazgo sugiere la importancia creciente de la enfermedad periodontal y la necesidad de tratarla cuanto antes.

Pero en el estudio hay limitaciones: se ha centrado en pacientes con periodontitis, la forma agresiva de la gingivitis. Los investigadores pretenden, en un siguiente paso, tratar de hallar la misma relación en aquellos pacientes con gingivitis crónica. Los investigadores han encontrado también parecidos entre las bacterias halladas en la cavidad oral y las de las placas coronarias.

Ambas enfermedades, además, se caracterizan por un desequilibrio en la respuesta inmunitaria y una inflamación crónica. Una de las teorías afirma que las bacterias presentes en la periodontitis desencadenan una respuesta inflamatoria leve en todo el cuerpo, generando cambios en las arterias principales de los ataques de miocardio. Otra de las explicaciones podría ser que las bacterias alteran el modo en el que se dilatan los vasos sanguíneos, al penetrar alguna de ellas en el torrente sanguíneo. Investigadores de la Universidad de Buffalo (EE.UU.) respaldan esta segunda teoría, que expusieron también en el encuentro reciente de la Asociación Americana de Odontología.

El trabajo, dirigido por Robert J. Genco, ha identificado las tres bacterias orales que contribuyen al desarrollo de problemas coronarios. Su concentración es la clave. De acuerdo con Genco, si estos resultados se confirman, la enfermedad periodontal se podría tratar con antibióticos o vacunas.


Fuente: http://www.consumer.es/


09 noviembre 2008

Novedades en artritis reumatoidea y artrosis

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes a través del estudio de nuevos tratamientos para el manejo del dolor y la inflamación en afecciones crónicas, Pfizer presentó importantes datos acerca del tratamiento de artritis reumatoidea, artrosis, fibromialgia y otras enfermedades en el marco del encuentro anual del Colegio Americano de Reumatología (ACR, por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo en la ciudad de San Francisco, EE.UU., del 25 al 29 de octubre pasados.

La compañía brindó información acerca del progreso en el desarrollo de nuevos productos, que si bien aún se encuentran en fase experimental, apuntan a nuevos mecanismos de acción para el manejo del dolor y la inflamación.

Entre ellos, el tanezumab, una molécula diseñada para actuar sobre el factor de crecimiento nervioso (mediador clave en el dolor); el inhibidor de JAK CP-690.550, que suprime la respuesta inflamatoria inmunológica; y esreboxetina, un inhibidor del recaptador de la norepinefrina altamente selectivo que ayuda a controlar la actividad de este importante neurotransmisor.

“Pfizer tiene un record establecido en terapias innovadoras para los pacientes que sufren de dolor e inflamación”, afirmó el Dr. Martin Mackay, presidente de Investigación y Desarrollo de Pfizer global. “Los datos que presentamos en el ACR confirman nuestra aproximación clínica en el desarrollo de estos tres componentes como potenciales medicinas para aliviar estas serias condiciones médicas”.

Los datos que se presentaron en el encuentro son los siguientes:

Artritis reumatoidea (AR)
- CP-690.550: inhibidor de la Enzima Janus Kinasa (JAK, por sus siglas en inglés). Contribuye al control de la activación y proliferación de glóbulos blancos, células clave en el sistema inmunológico y que intervienen en el mecanismo de la AR. El CP-690.550 ha mostrado alentadores resultados en dosis que no parecen estar aso-ciadas a una excesiva supresión inmunológica.

Se presentaron datos de un estudio de Fase 2B que evalúa su actividad en combinación con metotrexato, el tratamiento más común en AR. Aproximadamente el 60% de los pacientes que recibieron dosis de 3 mg o más de CP-690.550 respondió al tratamiento, mientras que sólo el 37,7% respondió con placebo. Estos datos confirman y extienden los prometedores resultados observados en un estudio previo de Fase 2A este estudio más prolongado, de 12 semanas y a pacientes que ya están tomando metotrexato.

También se presentó un estudio de interacción farmacocinética de drogas que mostró que CP-690.550 y metotrexato pueden ser co-administrados sin ajustar la dosis. Asimismo, se mostraron resulta-dos de una extensión de estudio a etiqueta abierta.
Se espera que en 2009 comiencen estudios de Fase 3, de mayor envergadura y más prolongados, que ayudan a definir los beneficios y riesgos de esta molécula como potencial tratamiento para la AR, una enfermedad que puede ser severa, debilitante, deformante e incluso capaz de reducir la expectativa de vida.

Artrosis
Tanezumab: Se trata de una nueva medicación biológica diseñada para bloquear el factor de crecimiento nervioso.
Datos de un estudio de Fase 2 sobre la eficacia de este compuesto en el alivio de dolor moderado a severo en pacientes con artrosis de rodilla mostraron que el tratamiento, una vez cada ocho semanas, puede disminuir significativamente el dolor en pacientes que sufren tal afección. En el estudio, aproximadamente el 75% de los pacientes en los grupos de 100 y 200 μg/kg tuvo una reducción del 50% del dolor en la rodilla, en comparación al 26% de pacientes en el grupo placebo.

La artrosis de rodilla es una enfermedad frecuente, que puede cau-sar pérdida de la función articular y discapacidad laboral.

Fibromialgia
Pfizer es líder en el tratamiento de esta afección cuya característica principal es el dolor diseminado, así como fatiga y dificultad de concentración.

- Pregabalina: esta novedosa droga fue la primera aprobada por la Food and Drug Administration (FDA) de los EE.UU. para el tratamiento de la fibromialgia. Algunos pacientes experimentaron una reducción significativa del dolor apenas a una semana de tomar esta medicación. Se presentarán nuevos datos sobre esta droga.

- Esreboxetina: Se trata de un inhibidor altamente selectivo del re-captador de norepinefrina que podría emplearse en fibromialgia.

Durante el ACR se presentaron resultados de un estudio de Fase 2 de prueba de concepto sobre la eficacia de esta droga administrada una vez al día en pacientes con fibromialgia. Los hallazgos muestran que la molécula podría ser efectiva en aliviar los síntomas clave de la fibromialgia, incluyendo dolor, función y fatiga, y que fue generalmente bien tolerada.

El 43% de los pacientes reportó que su condición había mejorado o mejorado mucho en comparación con el 23% en el grupo placebo.

La artitris idiopática juvenil produce fiebre y dolor, y daña las articulaciones

Lo primero que hace la gente es asociar la enfermedad con fuertes dolores articulares y con que es propia de los adultos mayores. Pero no es así: la patología también afecta a chicos de menos de 16 años. Y aunque no existen estadísticas sobre este mal, especialistas estiman que en la Argentina hay más de 7.000 pacientes que padecen alguna forma de “artritis idiopática juvenil”. Es una enfermedad rara que afecta de 80 a 90 pacientes por cada 100.000 menores de 16.
LA GACETA participó recientemente en Buenos Aires del taller “Artritis idiopática juvenil: panorama de la enfermedad, síntomas, cómo tratarla y terapia biológica”, organizado para periodistas especializados en salud.
Durante la jornada disertaron los pediatras Graciela Espada y Rubén Cuttica -jefes de Reumatología de los hospitales de niños “Ricardo Gutiérrez” y “Pedro Elizalde”, respectivamente-; Gustavo Citera, jefe de Reumatología del Instituto de Rehabilitación Psicofísica; Eduardo Mysler, director de la Organización Médica para la Investigación (OMI) y de Michael Corbo, médico investigador de los EE.UU.

Signos típicos
Los médicos dejaron en claro que la artritis idiopática juvenil (AIJ) es una dolencia crónica de la infancia, caracterizada por inflamación articular persistente. Los signos típicos de la inflamación articular son dolor, hinchazón y limitación de la movilidad de la articulación.
Una enfermedad es crónica cuando, a pesar de recibir el tratamiento adecuado, no desaparece sino que sólo mejoran los síntomas y los resultados de los análisis de laboratorio. Además, una vez que se hace el diagnóstico es imposible pronosticar cuánto tiempo va a durar la enfermedad. Se la denomina idiopática porque se desconoce el origen, la causa o etiología de la dolencia.

Falla el sistema inmune
El sistema inmune, según explicaron Espada y Cuttica, protege de las infecciones causadas por virus o bacterias, porque diferencia lo que es ajeno y potencialmente peligroso. Lucha para eliminarlo porque es extraño y no pertenece al organismo. “Se piensa que la artritis crónica se debe a una respuesta anormal (de causa desconocida) del sistema inmune, en el que este pierde su capacidad para diferenciar lo ‘ajeno’ de lo ‘propio’, y ataca sus propias articulaciones. Por ello, la AIJ y otras enfermedades se llaman autoinmunes. Esto significa que es nuestro propio sistema inmune el que reacciona contra nuestros órganos”, explicó la reumatóloga pediatra Espada.

Factores genéticos
La AIJ no es una enfermedad hereditaria porque no se puede transmitir de padres a hijos. Sin embargo sí existen factores genéticos, insuficientemente caracterizados todavía, que predisponen a padecer la enfermedad. Los científicos que estudian la AIJ están de acuerdo en que la enfermedad es “multifactorial”, esto es, que se produce como resultado de la combinación de una predisposición genética y de la exposición a algún agente ambiental, probablemente de tipo infeccioso. Sin embargo, aunque exista predisposición genética, es excepcional que dos niños de una misma familia sufran la dolencia.
Se habla de artritis idiopática juvenil cuando la enfermedad comienza antes de los 16 años, dura más de seis semanas (para descartar otras artritis transitorias que se producen después de ciertas infecciones virales), y su causa es desconocida. El diagnóstico de AIJ se basa en detectar la presencia de artritis persistente, tras descartar otras causas de artritis mediante la historia clínica, la exploración física y las pruebas complementarias.

Afecta las articulaciones
La membrana sinovial que envuelve la articulación por dentro es muy delgada. Pero, cuando existe inflamación, la membrana sinovial se hace mucho más gruesa y se llena de células inflamatorias, al tiempo que aumenta la cantidad de líquido sinovial que contiene la articulación. Esto produce hinchazón, dolor y limitación de la movilidad. Una característica de la inflamación articular es la rigidez que se produce después de un reposo prolongado; por ello es particularmente intensa por la mañana (rigidez matutina).
A menudo el chico mantiene la articulación a medio camino: entre la flexión y la extensión, posición que se denomina “antiálgica” porque reduce el dolor. Si no se trata adecuadamente , la inflamación articular produce daños a través de dos mecanismos:
1) La membrana sinovial se vuelve muy gruesa y la liberación de distintas sustancias provoca la erosión del cartílago articular y del hueso.
2) El mantenimiento prolongado de una posición antiálgica produce atrofia muscular y estiramiento o retracción de los músculos y tejidos blandos que se hallan alrededor de la articulación, lo que termina produciendo una deformidad en flexión.

07 octubre 2008

LA ACUMULACIÓN GRASA EN LAS EXTREMIDADES ELEVA LA DISCAPACIDAD POR ARTRITIS

NUEVA YORK (Reuters Health) - Las personas con artritis reumatoidea (AR) que tienen más grasa acumulada en los brazos o las piernas padecen más discapacidad por la enfermedad, indicó el primer estudio sobre la relación entre la masa grasa o magra y la función corporal en pacientes con AR.

Las personas con más masa magra tienen menos riesgo de sufrir discapacidad, mientras que el efecto de la masa grasa es altamente discapacitante, escribió en la revista Arthritis & Rheumatism el equipo dirigido por el doctor Jon T. Giles, de la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University.

Las personas con AR desarrollan discapacidad al comienzo de la enfermedad, lo que reduce su calidad de vida y aumenta el riesgo de muerte, señaló el equipo.

Tanto el aumento de la masa grasa como la reducción de la masa magra están asociados con la AR, pero se desconoce cómo la composición corporal afecta la función física.

Para investigarlo, el equipo analizó la composición corporal y el nivel de discapacidad de 197 hombres y mujeres con AR.

Los expertos usaron el Cuestionario de Evaluación de la Salud (HAQ, por sus siglas en inglés) para medir el nivel de discapacidad de los participantes; la escala califica de 0 a 3 el rendimiento en 21 actividades diarias (0 indica ausencia de discapacidad y 3, incapacidad para realizar una tarea).

A mayor acumulación de grasa en las extremidades, mayor calificación en la escala HAQ.

Tras ajustar la información sobre la gravedad de la enfermedad, la depresión y otros factores importantes, la relación entre acumulación de masa grasa y discapacidad disminuyó, pero siguió siendo estadísticamente significativa.

Por otro lado, el equipo observó que a mayor masa magra en brazos y piernas, menor calificación en la escala HAQ, es decir, un mejor funcionamiento físico.

Con todo, después de ajustar otros factores, la relación entre la masa magra y la función física se mantuvo a niveles significativos sólo en las mujeres.

Tener más masa magra en el cuerpo significa tener más masa muscular, lo que probablemente explique la relación con la función física, aunque los autores aclaran que se desconoce el papel de la masa grasa.

La grasa podría reducir la movilidad de los brazos y las piernas o quizás las sustancias inflamatorias que produce el tejido graso interferirían con los músculos cercanos, sugirieron los autores.

"Pero lo más probable es que la grasa infiltrada en los músculos modifique negativamente la calidad muscular", opinaron.

"Estos resultados sugieren que los médicos deberían promover el entrenamiento de fuerza muscular y la reducción de grasa en las personas con AR como una intervención para reducir el nivel de discapacidad", concluyó el equipo.

FUENTE: Arthritis & Rheumatism, 15 de octubre del 2008

03 octubre 2008

ARTRITIS

La artritis reumatoide es un importante trastorno de discapacidad, y quizás la forma más seria de artritis. Es un complejo sistema de enfermedades inflamatorias crónicas, que a menudo afecta a más de una docena de articulaciones pequeñas durante el curso de la enfermedad, frecuentemente de forma simétrica, ambos tobillos, o los dedos índice de ambas manos, por ejemplo.

Hoy es el Día Nacional de la Artritis, la cual es una de las más de 80 enfermedades que afectan el aparato locomotor, que produce inflamaciones en los cartílagos. En este artículo trataremos de una específica: la artritis reumatoide, que es una enfermedad autoinmunitaria sistémica progresiva, caracterizada por la inflamación crónica de múltiples articulaciones y fatiga, así como la posibilidad de desarrollar osteoporosis, anemia y daño pulmonar, cutáneo y hepático.

A medida que la inflamación crónica progresa, puede acortarse la esperanza de vida a causa de los efectos en órganos vitales.

En ocasiones, el comportamiento de esta enfermedad es extraarticular, esto quiere decir que puede causar daños en cartílagos, huesos, tendones y ligamentos de las articulaciones pudiendo afectar a diversos órganos y sistemas, como ojos, pulmones, corazón, piel o vasos.

El doctor Luis Górriz, Jefe del departamento de reumatología del Hospital Santo Tomás explicó que hay diferentes enfermedades que producen artritis y que es la tercera causa de mayor incapacidad, pérdida laboral e invalidez a nivel mundial, y en Panamá alcanza una población importante que sufre de la misma, por tal razón se le debe prestar suma atención.

Górriz mencionó que la artritis reumatoide no tiene edad y pueden padecerla niños de meses, adolescentes, como los adultos mayores sin importar el sexo; aunque según estadísticas, hay más mujeres que la padecen en comparación con los hombres. La artritis reumatoide se caracteriza por afectar -principalmente- a la población joven, pero los adultos mayores presentan más complicaciones.

SE DESCONOCEN LAS CAUSAS
El reumatólogo dijo que aunque las causas que producen artritis reumatoide no están claras, por medio de algunos estudios han deducido que hay ciertos factores ambientales, genéticos e inmunológicos causantes de la artritis; aunque aclaró que la enfermedad no empeora con el frío, todo va a depender de la persona.

TRATAMIENTO
El especialista en reumatología explicó que es importante que las personas que padecen de artritis reumatoide eviten fumar, ya que esto afecta algunas proteínas que produce el cuerpo y provoca que cambien y desencadene más la enfermedad; puede tratarse de muchas maneras. La educación del paciente es importante, ya que pueden ser indicadas la terapia física y el ejercicio, acompañados de medicación.

El doctor Luis Górriz le hace un llamado al Ministerio de Salud para que compre los medicamentos de terapia biológica necesarios para los pacientes que no tienen seguro.