10 mayo 2009

Consiguen reducir los síntomas de la fibromialgia haciendo uso de ondas electromagnéticas

Esta técnica, aprobada por el Ministerio de Sanidad, resulta inocua e indolora, afirman sus creadores.

Un sistema de campos electromagnéticos de baja intensidad que regula el sistema nervioso central consigue reducir los síntomas de la fibromialgia y mejorar la calidad de vida de los que padecen esta enfermedad, que no tiene curación. Este novedoso tratamiento ha sido desarrollado por la empresa española Azenta Salud.

En la actualidad hay más de 600 pacientes que están siendo tratados con esta técnica innovadora, que se conoce con el nombre de "RBF-01", después de que haya demostrado que mejora la sintomatología en ocho de cada 10 pacientes con tan sólo un mes de tratamiento, indicó el director médico de la Unidad de Fibromialgia de Azenta Salud en Madrid, el doctor Ignacio Marzo. Además, el cansancio, el dolor y las jaquecas que propicia esta enfermedad, que en España afecta a entre el 2% y el 4% de la población, disminuyen en un 80%, mientras que las alteraciones del sueño descienden en un 65% de los casos.

Este tratamiento, "totalmente inocuo e indoloro", consiste en aplicar un campo de ondas electromagnéticas de baja intensidad a través de un "gorro" con electrodos que se pone en la cabeza, similar a las fundas que se utilizan para los electroencefalogramas. El tratamiento dura unos 20 minutos y se repite cada siete días durante cuatro semanas, a partir de las que se comienzan a observar cambios cerebrales y, lo que es más importante, "los síntomas comienzan a remitir", señaló el experto.

Cada seis meses se suelen aplicar sesiones de recuerdo en caso de que vuelvan a aparecer algunos síntomas, aunque "hay pacientes que ya no han vuelto a pasar por la consulta porque les ha ido muy bien", apuntó Marzo. Por el momento, en ningún paciente se han percibido efectos adversos y es totalmente compatible con tratamientos farmacológicos por cualquier otra enfermedad, agregó.

Los estudios realizados con esta técnica han sido aprobados por el Ministerio de Sanidad aunque, según explicó el director general de Azenta Salud, Alberto Franco, por el momento sólo se aplica en el ámbito privado en las clínicas de La Milagrosa de Madrid, Sagrado Corazón (Sevilla) y Policlínica Hernán Cortes (Zaragoza).

El Síndrome de la Fatiga Crónica y la Fibromialgia

Entrevista con Clara Valverde, autora de "Pues tienes buena cara. Síndrome de la Fatiga Crónica. Una enfermedad políticamente incorrecta." "El Síndrome de la Fatiga Crónica pone en evidencia todo lo que no funciona en esta sociedad"


En 1984, Clara Valverde enfermó repentinamente de Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC), una dolencia severa a la que los médicos no sabían dar nombre. Con esta sensación de estar perdida, comenzó una larga búsqueda que cambió el rumbo de su vida. En ese viaje para sobrevivir con los síntomas extremos de su enfermedad, se encontró con la indiferencia del sistema sanitario, la incomprensión de la sociedad, los consejos no-solicitados de su entorno, el ego de los médicos y el oportunismo de los políticos. Pero también han sido parte de su aventura el amor, la rebeldía, la creatividad y la solidaridad de otros enfermos en la misma situación dispuestos a transformar su realidad y a luchar por sus derechos.
Un libro que recoge su experiencia –y la de otros enfermos- se presentará en Barcelona el próximo 7 de mayo: Pues tienes buena cara. Síndrome de la Fatiga Crónica. Una enfermedad políticamente incorrecta. Ha sido editado por Ediciones Martínez Roca, en la colección “MR Ahora”. Un documental sobre el síndrome, “Amapola y los aviones”, dirigido por Ana de Quadras y Clara Valverde, se presentará el próximo 13 de mayo también en Barcelona ( para más información: http://www.ligasfc.org/index.php?name=News&file=article&sid=245, es la página, muy recomendable, de la Liga SFC).
Clara Valverde suele afirmar: «¿Esperanza? NO. Lo que me mueve es la PASIÓN.» Lean y entenderán sus razones.
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SLA: El próximo 7 de mayo publicas un libro cuyo título es: “Pues tienes buena cara» y su subtítulo: “Síndrome de la Fatiga Crónica. Una enfermedad políticamente incorrecta”. ¿Qué es el síndrome de la fatiga crónica? ¿Es equivalente a la fibromialgia?
El Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad neuroinmunológica que afecta también a los sistemas endocrinológico y cardiovascular. Junto con la fibromialgia (FM) y el Síndrome de Sensibilidades Químicas Múltiples (SQM), son tres enfermedades relativamente nuevas de la llamada “sensibilización central”. Son enfermedades multisistémicas, tres enfermedades de una misma familia. En realidad, los estudios demuestran que la mayoría de las personas que tienen una de estas enfermedades tienen también las otras dos aunque con más o menos afectación. En España, por razones políticas y mediáticas, se conoce más la fibromialgia, que causa más dolor que las otras dos. El SFC varía de persona a persona, pero es como una gran gripe permanente, que también afecta mucho a nivel cognitivo (memoria, procesamiento de información, ubicación) y a otros sistemas del cuerpo.
¿Por qué hablas en el subtítulo de enfermedad políticamente incorrecta? ¿Dónde reside su incorrección?
Esta enfermedad es, en mi opinión, “políticamente incorrecta” porque pone en evidencia todo lo que no funciona en esta sociedad:
  1. El pensamiento médico que funciona de una manera lineal: síntoma-diagnóstico-tratamiento. Los médicos no están preparados para trabajar con lo multisistémico que es realmente lo que hay que hacer porque ninguna enfermedad afecta sólo a un órgano o sistema del cuerpo.
  2. Los servicios sanitarios: que no están organizados para trabajar con la persona, sino con un órgano del cuerpo (si tienes una infección de la tráquea tienes que ver a un pneumólogo, pero si tienes una infección de la garganta tienes que ver a un otorrino. Suena loco pero es la realidad).
  3. Los políticos y las administraciones: que no quieren enfermedades que no sean fáciles y rentables (para la farmaindustria).
  4. Los ciudadanos que no muestran solidaridad con la gente que no tienen un diagnóstico muy conocido. A las que tenemos enfermedades nuevas (bueno, no tan nuevas: los primeros casos de SFC se publicaron antes de nacer yo!), invisibles y que tenemos “buena cara”, se nos ve como cuentistas y no como personas enfermas. Si una persona dice que tienen Lupus (que es una enfermedad muy parecida al SFC), recibe apoyo. Pero si esa misma persona dice que tiene el SFC, la miran como si “tuviera cuento” y se la mira con sospecha (“bueno, no tiene tan mala pinta, no debe ser tan grave…”).
  5. La sociedad del “éxito fácil” porque enfermamos hacia los 30 años de edad, en plena vida. En vez de “Operación Triunfo”, somos los de la “Operación No-Puedo”. Pasamos de ser gente productiva y activa a ser ciudadanos y ciudadanas echadas en la cama o en el sofá sin poder producir ni consumir. Desmontamos la idea del éxito en esta sociedad.
  6. Somos la mayoría mujeres. Hay hombres que tienen el SFC (un tercio) pero se les cree más que a nosotras. ¿Qué es en nuestra sociedad una mujer que no puede cumplir su rol como madre, esposa, cuidadora? Con el SFC, la cuidadora de la sociedad necesita que la cuiden. ¡Eso desmonta a esta sociedad machista!
Se afirma que el 0,42 % de la población, no sé si española o mundial, sufre el Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC), una enfermedad por lo general mal diagnosticada y de la que se sabe muy poco. Además, se añade, es una enfermedad que no es rentable para las farmacéuticas. ¿Por qué no es rentable para estas grandes corporaciones?
En realidad, se sabe mucho del SFC. Muchísimo. Se sabe mucho más de esta enfermedad que de la mayoría de las que se suponen que son “conocidas”. Pero en nuestro país, ni los gobiernos ni las escuelas de medicina han hecho sus deberes. En el Reino Unido, Canadá y los EEUU hay campañas de publicidad para que la población general sepa que existe esta enfermedad invisible y cómo afecta a la persona y a su familia. Y los médicos de cabecera están formados sobre el SFC. Cuando hemos preguntado al gobierno catalán (específicamente, al CatSalut1) si van a hacer una campaña de educación sobre esta enfermedad que afecta a tanta gente, nos han dicho que no, que lo hagamos las asociaciones.
Esta enfermedad no es rentable para la farmaindustria por dos razones:
  1. Afecta a varios sistemas del cuerpo de diferentes maneras. Con lo cual no hay una, dos o tres medicaciones que puedan servir a todos los afectados. Se necesitan 40 ó 50 diferentes tratamientos porque cada persona con el SFC tiene afectada una parte más que otra. Por ejemplo, yo tengo muy afectado el sistema inmunológico, pero otra persona con el SFC, quizás tiene más afectado el sistema neurológico. Cada persona necesita un tratamiento específico. Eso no es rentable.
  1. La mayoría de las personas con el SFC, no toleran los productos químicos porque el desarreglo que tenemos es como la Sensibilidad Química Múltiple. Los tratamientos que toleramos son los llamados “naturales”: homeopáticos, naturopáticos, etc. Ni la farmaindustria ni los gobiernos (que van de la mano de la farmaindustria) quieren saber nada de la medicina “suave”.
¿Cuál es la situación de los afectados por esta enfermedad en estos momentos? ¿Reciben tratamiento, mejoran, reciben ayudas, están asociados, los médicos conocen la enfermedad?
Los afectados por el SFC en España lo tienen mal. Y va a peor. Los pocos servicios sanitarios públicos que había estaban en Cataluña y la Consellera Geli los está desmontando. Están suprimiendo los pocos servicios para el SFC, y quieren que los pacientes sean vistos por especialistas en fibromialgia. También quieren que nos receten los medicamentos rentables que usan para la fibromialgia, pero que ni siquiera funcionan para la fibromialgia (neurolépticos como el Lyrica de Pfizer) y nos hacen mucho daño porque son bombas químicas. También quieren recetarnos antidepresivos (muy bueno para la farmaindustria) y antiinflamatorios (muy malos para el sistema inmunológico y muy buenos para los bolsillos de la farmaindustria).
La otra ventaja de decir que todo SFC es fibromialgia es que así no tienen que dar pensiones. Se dice (pero no es verdad) que la fibromialgia no es tan invalidante como el SFC, con lo cual no se dan muchas bajas o invalideces por fibromialgia. Un 2,5% de la población tiene fibromialgia. Si se le suma un 0,5% con SFC, estamos hablando de mucha gente. No saben qué hacer. La idea de la Consellera Geli es dejarnos aparcadas sin pensiones, sin tratamientos (que los hay, aunque no curativos, pero ayudan mucho), sin nada. Por eso decimos que nos meten en Guantánamo: en un limbo legal (sin derecho a ayudas) y sanitario (sin poder ver a especialistas que sepan del SFC). Hay mucha gente con el SFC que se están suicidando. No es para menos.
La mayoría de las personas con el SFC tienen que acudir a la medicina privada y se gastan al año unos 6.000 euros en tratamientos.
¡Seis mil euros dices!
Sí, sí, no es un error. Es una burrada pero, ¿qué opción tenemos? Aun con tratamientos, nuestra calidad de vida es, según los estudios, peor que los enfermos de SIDA. Pero sin tratamientos, la mayoría no nos podríamos levantar de la cama nunca. Con tratamientos podemos levantarnos a ratos y a veces salir de casa. Y las personas con SFC y FM ahora sabemos que nuestras enfermedades están relacionadas con los tóxicos, con lo cual estamos aprendiendo a hacer Control Ambiental (retirar todos los productos químicos posibles de nuestras casas, comida, etc). Esto nos ayuda pero también es una cuestión limitada, ya que vivimos en un mundo muy tóxico.
Los enfermos del SFC están tomando conciencia. Muchos a través de sus asociaciones. El gobierno catalán (los otros del estado español no hacen casi nada, ni bueno ni malo) ha calculado mal la jugada de aparcarnos en “Guantánamo”. Ahora hay un nivel de conciencia muy alto entre los enfermos y no van a aceptar que les enchufen cualquier medicación. Somos un colectivo desesperado. Hemos perdido todo: salud, trabajo, futuro, seguridad económica, vida social, y muchos también familias y amigos. ¿Qué tenemos que perder? Nada. La Consellera Geli debería darse cuenta de que un colectivo que no tiene nada que perder es un colectivo peligroso.
Supongo que recuerdas que, hace casi un año, el Parlament Catalán votó, por unanimidad, una resolución, la 203/VIII, como resultado de la Iniciativa Legislativa Popular catalana para la cual recogimos 140.000 firmas (cuando sólo se necesitaban 50.000) para exigir servicios sanitarios para el SFC y la FM.
Lo supe por ti.
Ahora, el 21 de mayo, el Departament de Salut tiene que rendir cuentas de lo que han hecho. Y sabemos (porque con cientos de miles de personas afectadas y sus familiares tenemos mucha información) que no sólo no han cumplido lo que dice la Resolución, sino que han desmontado los pocos servicios sanitarios públicos que teníamos. Veremos qué retórica, qué mentiras nos cuenta la consellera Geli el 21 de mayo, y nosotros procederemos con toda la fuerza política y jurídica que estamos organizando. Que no es poca.
El libro tiene aspectos autobiográficos. En 1984, si no indiscreción, tú misma enfermaste repentinamente de esta dolencia severa a la que los médicos entonces no sabían dar nombre. ¿Cuál ha sido tu experiencia durante todo este largo tiempo?
¡Es que si te cuento toda mi historia, Salvador, no comprarás el libro en el que lo cuento en 199 páginas!…
Lo haría igualmente, querida Clara.
Es broma. Sí, yo enfermé con un virus muy común, el citomegalovirus, parecido al de la mononucleosis, el virus Epstein-Barr. Cualquier otra persona hubiera estado enferma unos meses y se hubiera repuesto. Yo nunca me he recuperado de esa “gripe”. Yo no sabía que tenía la predisposición genética que hace que mi sistema inmunológico y mi bioquímica no puedan enfrentarse a los virus de una manera normal (ahora lo sé porque he pagado para hacerme las pruebas). También me acababa de vacunar porque me iba de viaje a Perú. Las vacunas innecesarias son un peligro para gente como yo. Todo eso junto hizo que entrara en un estado de “trancazo” permanente.
Durante 6 años tuve fiebres, infecciones, desmayos constantes y no sabía qué era. Mi historia es muy parecida a la de la mayoría de la gente con SFC. Se pasan años antes de que te lo diagnostiquen y eso que es bastante fácil diagnosticarlo si el especialista ya tiene experiencia con el SFC. Durante esos años es un infierno. Dudas de ti misma. Te dicen que lo que tienes es “nervios”, etc. Una pesadilla. Un secuestro.
Luego me diagnosticaron el Síndrome de la Fatiga Crónica, lo cual me sonaba a cuento total. ¡Vaya nombre!
Tuve unos años, en todo este viaje, en los que mejoré un poco, y entre eso y mi arte de poner buena cara y de fingir (y necesitar fingir para poder ganarme la vida), viví unos años que parecía “normal”. Pero no duró mucho.
Y ahora, en estos momentos, ¿cómo organizas tu vida?
Mi vida consiste ahora en estar en casa. Levantarme (bueno, sentarme) una o dos horas e intentar hacer algo que yo considero “útil” (en mi caso, escribir, pero eso está muy afectado por lo neurológico). A veces puedo salir de casa un poco. Ando una manzana o dos. Nunca sé cuándo voy a poder estar “mejor” como para salir de casa o levantarme, o cuándo voy a pasar unos meses sin casi levantarme.
Paso horas cada día que no puedo ni dormir, ni leer, ni escribir, ni hablar, ni escuchar música, ni ver la televisión….Nada. Es como el peor día de la peor gripe que hayas tenido. Pero así cada día. Como subir el Everest. No me puedo duchar porque me desmayo. Para sentarme en la bañera y lavarme, tengo que planificarlo unos días por adelantado. Tengo que descansar mucho y prepararme y luego descansar unas horas después. Y vestirme. Muchos días toma toda la energía del día para vestirme. Todo lo tengo que hacer despacito y con cuidado. Y en cuanto me descuido, me desmayo, o entro en chock tóxico por todos los virus que tengo y cualquier producto químico que no he retirado de mi casa. O sea, un infierno.
Cuando salgo y voy a una reunión con gente sana (algo que pasa poco; casi toda mi actividad es por internet), la gente me ve sonriendo, intentando ser creativa, etc. Y piensan: “no está tan mal”! No se dan cuenta de que para mí (como para toda la gente con el SFC) la vida es otra cosa. Yo sólo hago algo con toda mi alma, con “alto voltaje”. Si no, no vale el esfuerzo. Y esa es la diferencia que la gente sana no entiende. La mayoría de la gente hace las cosas a medias, con ganas pero no tantas, por razones que no son realmente del corazón. Las hacen por rutina, o por obligación, o no saben muy bien por qué. Por eso no pueden entender que, aunque para mí el estar sentada una hora en una reunión sea como subir el Everest (y preocupada de si me desmayaré, si podré levantarme, si podré llegar a casa), estoy ahí con todas mis ganas y mi ilusión. Porque si no, ¿para qué levantarme?
¿Y de dónde sacas energías para proseguir combatiendo, para no ceder? ¿Es una herencia paternal de rebeldía poética?
Tengo mil razones para seguir adelante. Millones de razones. Cuesta mucho seguir adelante y sería muy fácil tirar la toalla. Pero me cabrea el que los políticos y la farmaindustria estén utilizando nuestras enfermedades. Y eso me da energía. Un superviviente de un campo de concentración, Víctor Alba, dijo: “Cuando estás cabreado, te encuentras en estado de gracia”. ¡Hay tantos días que estoy echada sin poder hacer nada! Pero he decidido que cada día, aunque sean 10 minutos, en mi cama con una libreta, haré algo contra las injusticias: escribir algo para una web, escribir un correo electrónico a los políticos, elaborar una idea para un artículo, mandar un correo apoyando a alguna compañera enferma. Diez minutos. Si puedo, me hace sentir mucho mejor mentalmente (¡la acción política es buena para la salud!). Y no sólo me implico (desde mi estado horizontal) en temas relacionados con estas enfermedades y tóxicos, sino también sobre el tema de la privatización del sistema sanitario público y otras injusticias: Palestina, lo que está ocurriendo en Asia Central y del Sur, etc. Hay mucho por hacer.
Me da energía la gente que tengo en mi entorno: mi pareja y mis amigas, rebeldes, creativas, apoyadoras. Y mis grandes compañeros y compañeras de fatigas: la gente con la que trabajo en estos temas. Los y las activistas del movimiento SFC, FM y SQM son mi energía en vena. Juntos llevamos a cabo esta lucha por nuestros derechos. Es un privilegio para mí tenerlos como compañeros de este largo y difícil viaje. Ellos y ellas son mi inspiración. Están fatal pero siguen luchando. Sólo pensar en mis compañeras y compañeros de fatigas, me dan ganas de seguir luchando: Lidia, Sergi, Àngels, Jordi, David, Cris, Paqui, Eva, Eli, Servando, Nuri, Maite, Gloria, Montse, Edith, Sergio, Carlos, José Manuel… ¡Somos cientos de miles! Somos supervivientes de un naufragio del que esta sociedad aún no se ha dado cuenta. Pero más y más familias tienen a hijos e hijas jóvenes con mononucleosis que no se cura…eso es el SFC. Y va a más. Los cambios climáticos y los tóxicos en el medio ambiente, nos dice la OMS, están aumentando estas enfermedades y los virus están mutando.
Haces referencia a mi “herencia paterna”. Sí, el recuerdo de mi padre, José María Valverde, ese poeta subversivo, está muy presente en mi vida. Sólo tengo que pensar en él, y siento alegría, rebeldía y creatividad para seguir. Me da mucha energía.¡Me siento muy afortunada de haberle tenido como padre!
Hablemos del documental. ¿De qué se habla en ese documental que también presentáis próximamente? ¿Quién lo ha dirigido, con que ayudas habéis contado?
Es el primer documental en castellano sobre el SFC. Se llama “Amapola y los aviones”. Lo lanzaremos el 13 de mayo a las 18.30 en Barcelona, en el Auditorio de la ONCE, y luego, haremos otras proyecciones.
Este documental consiste en la narrativa de las personas con el SFC, sus voces, sus historias. Y las de dos médicos con mucha experiencia en esta enfermedad.
Este documental es el producto de la solidaridad, del corazón. Es una muestra de lo que se puede hacer sin dinero (el presupuesto del documental ha sido de 0 euros y es de calidad televisiva) pero con ganas. Una joven cineasta, Ana de Quadras, que nunca había oído hablar del SFC, después de una corta conversación que tuvimos sobre mi enfermedad, decidió que las injusticias que vive la gente con SFC (invisibilidad, incomprensión, discriminación, aislamiento, etc) tenían que ser plasmadas en una película. Ana no lo hizo porque tuviera tiempo libre. Al revés: es una persona muy ocupada como profesora de cine y madre de tres niños pequeños. Pero le motivó la injusticia y juntas nos pusimos a elaborar este documental. No sólo quiero dar las gracias a Ana por su generosidad, sino también a su pareja y a sus niños por la ausencia de su madre ciertos fines de semana. El documental está co-dirigido entre Ana y yo, pero sin ella, no hubiera sido posible.
Gracias, Clara, muchas gracias por tu generosidad y por tu esfuerzo. Déjame que tenga un recuerdo para José Mª Valverde, al que tuve como profesor, y que te haga una sugerencia: ¿podemos dedicar tus palabras, esta entrevista, a tus compañeros y compañeras, a Lidia, Sergi, Àngels, Jordi, David, Cris, Paqui, Eva, Eli, Servando, Nuri, Maite, Gloria, Montse, Edith, Sergio, Carlos, José Manuel…, a Ana de Quadras también? ¿Te parece?
Me parece.

Salvador López Arnal, Rebelión

Ciclo de conferencias en Puertollano en el marco el Día Internacional de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica

la Asociación Provincial de Afectados de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de Puertollano celebra un ciclo conferencias con motivo del día internacional de esta enfermedad.

La primera charla tendrá lugar el lunes, 11 de mayo, a partir de las 18 horas, en la Casa Municipal de Cultura, con la intervención de Marcos Paulino Huertas, reumatólogo del Hospital General de Ciudad Real, que hablará sobre ‘Últimas novedades en fibromialgia’. El acto, que será moderado por Ricardo Durán Castellanos, presidente de la asociación, también contará demostración de actividades por Paqui García, profesora de yoga; Rosa L. López Mora, profesora de reiki, y Fernando Pérez Zancudo, fisioterapeuta.

El día 26 de mayo, a las 18 horas, Nieves Cerro González, licenciada en Psicología, especialista en psicología clínica, hablará sobre `Psicología positiva aplicada a la fibromialgia y al síndrome de fatiga crónica’.

A las 18.45 horas habrá un coloquio y a las 19 horas intervendrá Chad Liggin y Alex Konovalov, doctores en quiropráctica en Estados Unidos, que tratará el tema ‘La quiropráctica en la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica’. Modera el psicólogo Manuel Rodrigo Carillo.

Día Mundial de la Fibromialgia

La asociación de afectados por la enfermedad conmemorarán esta jornada con la lectura de un manifiesto y la colocación de mesas informativas el próximo 12 de mayo.

La Asociación Leonesa de Afectados de Fibromialgia y/o Fatiga Crónica conmemora el próximo 12 de mayo el Día Mundial de la Fibromialgia con la lectura de un manifiesto en la plaza de Botines, en León, y la plaza de Lazúrtegui, en Ponferrada.

Además, se instalarán una serie de mesas para informar a los ciudadanos acerca de la situación, y que se ubicarán en la plaza de la Inmaculada, Botines y el centro comercial Carrefour, en León; en la plaza de Lazúrtegui en Ponferrada; y junto al Ayuntamiento de Villablino.

GUIPÚZCOA Defibel agrupa a una veintena de afectadas de fibromialgia y prepara su día internacional

La asociación de fibromialgia y astenia crónica de Debabarrena, Defibel, prepara la celebración del Día Internacional dedicado a esta enfermedad, que tendrá lugar el próximo martes, 12 de mayo. Esta agrupación aglutina a una veintena de mujeres de la comarca afectadas por este mal que consideran «un problema médico, psicológico y social». El próximo martes esperan instalar una mesa informativa en la calle Toribio Etxeberria para dar información sobre las actividades que realizan y dar a conocer esta asociación con el objetivo de captar nuevos integrantes.
El grupo de Defibel se reúne de forma periódica en Portalea, pero también realizan actividades casi diarias que les ayudan a paliar los efectos de esta enfermedad, caracterizada por intensos dolores y que son de difícil diagnóstico.
Los martes y jueves realizan rehabilitación acuática en el polideportivo de Ipurua. Los lunes, miércoles y viernes practican 'tai -chi' en un gimnasio eibarrés. También acuden a yoga. «Estas terapias son mejores que muchos medicamentos», asegura una de las integrantes de Defibel.

Unos 60.000 personas en Canarias padecen fibromialgia y el 98% son mujeres


Afiten pide que los médicos de atención primaria cuenten con formación para hacer un diagnóstico precoz de esta enfermedad

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 8 May. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Tenerife (Afiten) ha señalado que, según los datos del Servicio Canario de Salud, en el archipiélago se han diagnosticado 60.000 casos de pacientes fibromiálgicos, un 98 por ciento de ellos son mujeres.

De momento, se desconoce el origen de la enfermedad, pero "lo peor" es que se tarda una media de 10 años en diagnosticarla, y "cuando finalmente se sabe, llegas quemada". Así lo explicado a Europa Press, la presidenta de Afiten, Mercedes González de Chaves, recordando que el próximo martes 12 se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia y el síndrome de la Fatiga Crónica.

González ha aclarado que entre la explicación que se da a esta enfermedad se refiere a un grupo de trastornos caracterizados por dolor y rigidez de intensidad variable de los músculos, tendones y tejido blando. "Las hipótesis más actuales al respecto de su causa se dirigen hacia fenómenos de alteraciones en las respuestas de los neurotransmisores", precisó la presidenta de la asociación.

"Es como si fueran una serie de cables pelados en la cabeza que al rozar producen estas descargas eléctricas que causan el dolor", ejemplificó Mercedes González que aseveró que "lo peor, después de conocer que se padece fibromialgia son los brotes" que se manifiestan como "una gripe fuerte y te duele todo, hasta el pelo". La pérdida de memoria, trastornos del sueño y la digestión, hasta problemas de piel están ligados a esta enfermedad.

La presidenta de Afiten aseguró que una de las demandas de los fibromiálgicos es que los médicos de atención primaria tuvieran formación e información sobre esta enfermedad para "hacer un diagnóstico precoz" y no que se desarrollen nuevas enfermedades 'ligadas' a la fibromialgia, "unas cien se han asociado su desarrollo a la enfermedad" como la migraña.

EL PERFIL

Según los estudios que manejan desde Afiten, el perfil de las mujeres que sufren esta enfermedad es que son "muy implicadas", que son "el sostén de la casa, la familia y los amigos" -- "te hundes en la miseria cuando ves que ya no lo puedes hacer", aseveró González-- y que es una enfermedad nacida a raíz del modo de vida que se lleva en el siglo XXI.

"Muchos de los casos, empiezan después de hechos puntuales, como infecciones víricas o bacterianas, accidentes de automóvil, separación matrimonial, 'mobbing' (acoso moral y psicológico) problemas familiares, etc. En definitiva, casos de estrés pos-traumático. Todo esto no parece que sea la causa, sino que despierta una anomalía oculta en la capacidad de respuesta a determinados estímulos dolorosos", defendió la presidenta de Afiten.

Mercedes González aseguró que cuando "finalmente" se detecta las mujeres se sienten aliviadas. "Era fibromialgia, no es que estabas loca", pero también "te derrumbas" con los brotes. "Somos gente de caracter alegre, pero cuando afrontas esto, te sientes muy sola, de ahí la importancia de la asociación y las actividades lúdicas, de contar con un psicólogo y de contar con un buen tratamiento", puntualizó.

PARA EL DÍA 12 DE MAYO

El próximo 12 de mayo, Afiten saldrá a la calle e instalará mesas informativas en la plaza de Weyler-calle del Castillo en Santa Cruz de Tenerife. Asimismo, estarán en Alcampo (La Laguna) y en Granadilla y Candelaria. El día 16 en la feria de las oportunidades de La Orotava también informarán sobre esta enfermedad.

"Es importante que la gente sepa y conozca que existe; que estén informados y que tomen conciencia de la importancia de contar con un tiempo para ellos", aconsejó Mercedes González.

ELCHE Dos candidatas se disputan la presidencia de la Asociación de Enfermos de Fibromialgia

La Asociación de Ayuda a Enfermos y Familiares de Fibromialgia (Afefe) celebra esta tarde en el Centro de Congresos, a partir de las 18 horas, la elección de su nueva junta directiva. Las dos candidaturas que se presentan están encabezadas por María Jesús Blanco, actual presidenta de la asociación, y María Martínez.
Varios miembros de la nueva candidatura mostraron estos días su descontento por el trabajo y la actitud de la actual junta directiva en todo este tiempo. Les acusaron de haberles negado la entrada a la sede de Afefe y echarlos de malas formas durante la realización de talleres de los grupos de ayuda, que ellos mismos habían pagado.
Asimismo aseguran que sienten que se está jugando con su dinero, su bienestar y su propia salud. Es por todo ello, por lo que decidieron presentar su candidatura.
Defensa
Ante estas acusaciones desde la actual junta directiva de Afefe, se defienden y aseguran que desde hace años están luchando por los enfermos de fibromialgia, que no tienen ninguna reclamación en relación a una falta de respeto hacia alguien y en ningún momento han negado ninguna información a ningún socio. Además de señalar que esta asociación está catalogada como una de las mejores de fibromialgia de toda España, por lo que no hay negarle la calidad de servicio que ofrece.

La once dedica un cupón al día internacional de la fibromialgia

La ONCE dedicará el cupón del próximo 12 de mayo al Día Internacional de la Fibromialgia, una enfermedad que provoca dolor en los músculos, ligamentos y tendones y que afecta en España más o menos a un millón de personas.

Según informó hoy la organización de ciegos, con este cupón, que incluye la frase "Sumamos esfuerzos para una realidad", la ONCE pretende mostrar su apoyo a las personas que sufren fibromialgia, que, en su mayoría, son mujeres.

El cupón de diario de la ONCE ofrece, por 1,5 euros, 50 premios de 35.000 euros a las cinco cifras. Además, ganan 500 euros los números anterior y posterior al agraciado, y 200, 20 y seis euros, las cuatro, tres y dos últimas cifras, respectivamente, del cupón premiado. Hay también reintegros de 1,5 euros para la última y primera cifra.

Los cupones de la ONCE los comercializan sus más de 22.000 vendedores y como siempre, gracias al Terminal Punto de Venta (TPV), el cliente puede elegir el número que más le guste.

Además, se pueden adquirir desde la página web oficial de juego de la ONCE (www.juegosonce.com).

05 mayo 2009

ALERTA SANITARIA. UN SERVICIO DE SALUD CÓMPLICE DEL VIRUS. EL BROTE DEL H1N1 DESCUBRE LAS CARENCIAS DE LA SANIDAD DE MÉXICO

Hace dos días que la gripe no mata a nadie en México. Ya se sabe que las muertes confirmadas son 16, pero unas jornadas atrás —cuando el Gobierno barajaba una cifra de hasta 160 fallecimientos atribuibles al nuevo virus—, los periodistas preguntaban una y otra vez a cuanto responsable institucional se les ponía delante: ¿Por qué está muriendo gente en México y en otros países no? La respuesta siempre era la misma: “Porque los enfermos llegan tarde al hospital, cuando ya no se puede hacer nada por ellos”. A los periodistas —también al que suscribe— se les olvidaba insistir con una pregunta capital: ¿y por qué llegan tarde?

Vaya por delante una pista. O mejor, dos. El caso de Manuel y el de Óscar. Manuel tiene 63 años. El martes día 21 de abril se sintió mal, con los síntomas de una gripe. El miércoles, empeoró. El jueves, ya estaba fatal. “Mi esposa me llevó con el doctor César Decanini, a su consultorio del Hospital Inglés. En cuanto me revisó, me dijo: yo creo que es influenza. Voy a buscar al especialista”. Unos minutos más tarde, Manuel era sometido a pruebas de sangre, radiografías, tomografía, suero, medición de la capacidad respiratoria... “A las diez de la noche, el prestigiado médico neumólogo Eulo Lupi me informa que debo ser hospitalizado, que mi capacidad respiratoria está al 50% y que los pulmones se están deteriorando con rapidez. Por suerte, el doctor Decanini tenía en su consultorio una caja del antiviral indicado. Tomé la pastilla”.

El segundo caso es el de Óscar. Cinco años y siete meses. El jueves 16 de abril, el niño se puso mal. Su madre lo llevó a la clínica 11 del Seguro Social. “No lo quisieron recibir”, cuenta su tía, “porque no tenía fiebre. Nos dijeron que era una gripe normal”. Por la tarde, Óscar empezó a vomitar y lo llevaron a otra clínica del Seguro Social. Tampoco lo atendieron. Al día siguiente, a las seis de la mañana, Óscar empezó a sufrir convulsiones y, entonces sí, lo ingresaron de urgencia. Cinco horas después el niño ya estaba muy grave con un cuadro de neumonía. Lo pasaron a un cuarto de Terapia Intensiva... junto con otros ocho niños.

Casi no es necesario decir que Manuel se salvó. Óscar, en cambio, murió a los nueve días de sentir los primeros síntomas, tras sufrir un calvario de hospital en hospital. Manuel es dirigente de un importante partido político, fue secretario (ministro) de Relaciones Exteriores, diputado federal y hasta candidato a la presidencia de la República. Óscar, en cambio, era el hijo menor de una familia sin recursos.

¿Quiere decir esto que en México están sobreviviendo los ricos y muriendo los pobres? No hay datos para responder con certeza a esa pregunta. Entre otras cosas, porque el Gobierno tiene guardada la lista de los 16 fallecidos en un cofre con siete cerrojos. Según el secretario de Salud, José Ángel Córdova, el mutismo sobre la identidad de las víctimas intenta evitar “la estigmatización” de sus familias. Pero lo que sí es incontestable es que fuera de México se están detectando muchos casos de influenza y, salvo en Estados Unidos —donde sí falleció un niño mexicano de 23 meses—, nadie ha muerto por el momento. Más allá del desenlace, lo que sí demuestran de forma muy gráfica los casos de Manuel y de Óscar es la forma del mexicano de enfrentarse a la enfermedad.

Durante los últimos días, inspectores de la Organización Mundial de la Salud han recorrido los estados de México donde se han producido casos de esta gripe —mortales o no— intentando descubrir algún común denominador entre las víctimas. No lo han encontrado de una forma determinante, aunque uno de ellos ofrece su sensación sobre el terreno. “Está muriendo gente pobre. ¿Por qué? Porque es la gente que está acostumbrada a ponerse enferma, a pasar gripes más o menos fuertes y no ir al médico. Si los mismos síntomas los tiene un soldado de una base americana, en 10 minutos está en la enfermería. Es una cuestión de costumbres sociales. La gente sabe que acercarse al médico cuesta dinero”.

Hay una frase muy común en México entre las clases más humildes: “Tú te puedes sentir mal, pero no te puedes enfermar”. La enfermedad es una ruina. Nadie va al médico a las primeras de cambio. Y, desde luego, nadie va al médico por una gripe más o menos fuerte. Ir al médico —salvo para las clases exclusivas que disponen de seguro médico y hospitales de lujo— supone casi siempre una pérdida considerable de tiempo y de dinero.

México ha crecido mucho en los últimos años y hasta se trata de tú a tú con los países más desarrollados del mundo. Pero ese estirón no está siendo homogéneo. Para desesperación de sus gobernantes y vergüenza de sus conciudadanos, la imagen que México está ofreciendo estos días al mundo es la de un gigante al que se le quedaron cortos los pantalones. Estos días de angustia están dejando al descubierto las pantorrillas del sistema. La guerra al narcotráfico dejó casi en el olvido que un 40% de sus 100 millones de habitantes vive en la pobreza absoluta. Y el brote de la gripe está poniendo al descubierto que el sistema de salud no está a la altura de las circunstancias.

¿Qué hace un mexicano cuando se siente enfermo? Lo que viene a continuación es la síntesis de un sondeo realizado entre vecinos del Distrito Federal con distintos niveles de ingresos. Lo primero que hace, coinciden todos, es aguantar. A ver si se pasa la fiebre, a ver si con un vaso de leche caliente y una buena cura de sueño... Lo siguiente es acudir a la farmacia.

La cuestión farmacéutica merecería capítulo aparte. Los medicamentos en México son más caros que en Europa y que en la mayoría de los países de su entorno, pero tienen una… ¿ventaja?: se venden sin receta en cualquier esquina. Hay cadenas de farmacias que están abiertas a todas horas. Y disponen de todo. Desde ansiolíticos hasta viagra. Para fomentar el consumo de sus productos, los dependientes ofrecen de vez en cuando muestras gratuitas a sus clientes. De la misma forma que en un supermercado se convida al cliente a una porción de queso manchego. Antes de que se asustaran por los crímenes del narcotráfico, los norteamericanos cruzaban la frontera en romería para abastecerse de toda clase de potingues.

La segunda opción —si el medicamento no ha hecho efecto— es mover “la palanca”. La traducción al español peninsular sería “buscar un enchufe”. El mexicano es experto en eso. No por afición, sino por necesidad. Una vez que se llega al consultorio o al hospital, y hasta cuando los casos son graves, es fundamental buscar a un amigo que agilice los trámites para ver al doctor.

Los mexicanos saben —y así lo atestiguan las encuestas— que sus médicos son buenos, incluso muy buenos, y que los hospitales del servicio sanitario disponen de instrumental moderno y eficaz, pero no suficiente. De hecho, el paciente tiene que pagar en muchos casos parte del tratamiento. “A mí me pasó el otro día”, explica el padre de un muchacho que estuvo ingresado recientemente, “la atención fue muy buena, pero el hospital no disponía de determinadas medicinas que le hacían falta a mi hijo. Me dijeron que la única solución era que yo las consiguiera en el exterior. No se trataba de un caso de corrupción ni de negocio encubierto. Sencillamente, no disponían de ellas. Así que salí del hospital, fui a la farmacia de enfrente y las compré”. En ocasiones, el paciente tiene que seguir idéntico método para conseguir las gasas que se van a usar en su operación y hasta la válvula que le van a implantar.

Un porcentaje considerable de médicos mexicanos trabaja media jornada en la sanidad privada —hospitales al nivel de los mejores de Estados Unidos o de Europa— y la otra media en la pública. “El sistema es perverso”, admite uno de los doctores que practica el doblete, “pero funciona. A veces, a mi consulta del Seguro Social llega una persona con una dolencia determinada. Yo la atiendo, pero tanto esa persona como yo sabemos que, cuando salga de mi consulta, la próxima cita ya no se producirá hasta dentro de semanas o incluso meses. ¿La solución? Que la próxima cita sea en mi consulta privada. En el caso de que necesite ser intervenido quirúrgicamente, yo intentaré —si veo que esa persona no tiene los recursos suficientes— traspasarla de nuevo al sistema público, para que sea operada de forma gratuita...”. El sistema está tan acostumbrado a funcionar con ese juego de palancas que los dos grandes servicios paralelos de salud —uno para los trabajadores comunes y otros para los funcionarios públicos— disponen de personas que facilitan el mecanismo a colectivos determinados como periodistas o políticos...

Todo iba funcionando gracias a un sistema de equilibrios fascinante —como tantas otras cosas en México— hasta que llegó la epidemia de gripe. Todo el mundo se percató de las graves fallas del sistema. Los laboratorios para analizar el virus no funcionaron y las muestras tuvieron que enviarse a Estados Unidos y Canadá. El Gobierno dispone de un millón de tratamientos antivirales, pero eso sólo supone que puede atender a un 1% de la población... El país que quería salir en la foto de los más grandes se ve obligado a reconocer que necesita con urgencia que el mundo le facilite millones de dosis de antivirales, 200 millones de mascarillas, cantidades ingentes de pañuelos desechables...

Desgraciadamente, en apenas dos semanas ha cambiado radicalmente la imagen de México en el mundo. De los abrazos con Barack Obama, el presidente Felipe Calderón ha pasado a estar prácticamente enclaustrado en su residencia oficial de Los Pinos. De su voluntad dependerá la fecha en que los 33 millones de estudiantes y los dos millones de profesores regresen a las aulas. Será una decisión complicada. Tan difícil que dicen que le provoca un gran malestar y arrebatos de mal genio. ¿Está el sistema de salud preparado para decirle al presidente de la República la fecha en que los niños mexicanos puedan volver seguros a la escuela?.

Fuente:por Pablo Ordaz
(publicado en El País, de Madrid, el 3 de mayo de 2009)

02 mayo 2009

La Sensibilidad Química Múltiple y otras enfermedades que la química produce en cientos de miles de españoles

“SQM. El riesgo tóxico diario” nos introduce en una de las enfermedades más desconocidas por la población española. Una enfermedad impactante que hace que quienes la sufren no puedan exponerse a productos que el resto de la gente usa cotidianamente y que cree “inocuos” : fragancias, desodorantes, suavizantes,… Muchos españoles supieron de esta enfermedad al conocer, a través de los medios de comunicación, las peripecias de aquella chica valenciana a la que un constructor prestó su jet privado para ir a recibir tratamiento a los Estados Unidos.

Pero en España son miles de personas las que sufren las consecuencias de la Sensibilidad Química Múltiple, acaso la enfermedad más claramente asociada a la contaminación química de entre las existentes. Alguien ha llamado a los que sufren la SQM los “canarios de la mina” ,porque, como aquellos pájaros, sirven para dar la voz de alerta sobre un problema que, en realidad, afecta a muchísima más gente, aunque de formas no tan evidentes en principio. Muchas de las mismas sustancias que causan graves quebrantos a la vida de los enfermos de SQM han sido asociadas por muchos estudios científicos a las más diversas enfermedades: cáncer, asma, alergias, enfermedades auto-inmunes, Parkinson,… frecuentemente no a dosis altas, sino a niveles bajos de concentración.

Este libro, editado por la Fundación Alborada, entidad dedicada a promover la Medicina Ambiental, y cuyo autor es el de este blog, recoge muchos aspectos acerca de esta enfermedad (prima hermana, en muchos aspectos, de otras dolencias como el Síndrome de Fatiga Crónica o la Fibromialgia). Recoge historias de enfermos en primera persona, nos habla de los mecanismos de la enfermedad, de su incidencia, de su reconocimiento internacional, de sus tratamientos, de su prevención, de las sustancias químicas tóxicas responsables,… y concluye vinculando la SQM al contexto más amplio en el que se integra: la carga global de enfermedad que la polución química está generando.

El libro puede solicitarse a la Fundación Alborada , bien a través de su web: http://fundacion-alborada.org/ O bien contactando con la Fundación Alborada en: Finca El Olivar, Ctra. M-600, Km 32,400, Brunete (Madrid) España. Dirección Postal: Apartado de Correos nº 75, 28690 Brunete (Madrid). Correo electrónico: info@fundacion-alborada.org Teléfonos: 918156838 y 918155074.