24 mayo 2009

Derecho a una atención sanitaria digna

Coincidiendo con el 12 de mayo (Día mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica) el CatSalut ha anunciado a bombo y platillo la creación de 16 nuevas unidades multidisciplinarias para paliar los casos más graves de estas enfermedades, así todos contentos y felices. Sin embargo, primero hace falta que la medida sea una realidad.

Pero todos sabemos que las promesas políticas tienen tendencia a quedar olvidadas, y si se diera el caso de que se cumplieran, está por ver que vayan a ser efectivas. La unidad que tenemos en el Baix Llobregat (Viladecans), que empezó como piloto, deja mucho que desear. A ver si es verdad que se ponen las pilas y tratan a todos los afectados con una mayor eficacia. Pero, ¿qué pasa con los casos que no consideran tan graves?

Actualmente los pacientes son derivados por sus médicos de cabecera a la asociación más cercana porque, hoy por hoy, son las que están cumpliendo con unos objetivos que son competencia del CatSalut. ¿Tan difícil es crear un plan de actuación para las personas que son diagnosticadas de una enfermedad crónica? ¿Cómo se le puede decir a una persona que ha contraído una enfermedad que le produce dolor, insomnio y un profundo cansancio -entre otros síntomas- que se ha de acostumbrar a ello?

Los profesionales de Sanidad estudian para curar y mejorar. ¿Cómo es posible entonces que dejen a un enfermo sin ningún recurso para orientarse a aceptar una enfermedad crónica? Pongo algunos ejemplos de acciones que son competencia de la Sanidad pública: Enseñar cambios de hábitos, relajación, ejercicios de estiramiento, alimentación sana, salud del sueño, control de la medicación, y un largo etcétera.

Si toda persona que haya sido diagnosticada de alguna de estas enfermedades (Fibromialgia y SF.C) recibiera esta atención en su ambulatorio correspondiente, estoy convencida que la calidad de vida del paciente cambiaría mucho. En el CatSalut tenemos los profesionales y los recursos, pero no los administran con eficacia; es verdad que hay muchos que consideran estas patologías como algo sicosomático, pero hay otros tantos que querrían hacer más de lo que hacen; solo hace falta un plan de actuación.

A ver si se enteran "las cabezas pensantes" de una vez por todas que las personas afectadas de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga crónica tienen derecho a recibir una atención sanitaria digna como cualquier ciudadano. ¿O es que en la Constitución hay una cláusula que diga que están excluidos?.

MARISA SEIXAS

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