01 febrero 2010

EL MACHISMO DE LA MEDICINA TRADICIONAL

Carme Valls-Llobet. Doctora. Acaba de publicar el libro 'Mujeres, salud y poder' (Cátedra), en el que denuncia cómo las enfermedades de las mujeres son marginadas, poco estudiadas y cómo se psiquiatrizan sus patologías, medicándolas por sistema

La doctora Carme Valls-Llobet reivindica que la medicina aborde

específicamente la salud de la mujer. - M. FERNÁNDEZ

El infarto en las mujeres no presenta los síntomas típicos. Por eso es más difícil de detectar". La doctora Carme Valls-Llobet (Barcelona, 1945) se indigna ante la impunidad con que se reiteran semejantes afirmaciones. "¿Típicos para quién? ¿Para los hombres? En las mujeres, los infartos presentan los síntomas típicos de los infartos de mujeres".

Este es sólo un ejemplo de cómo la medicina tradicional ha abordado la salud de las mujeres, explica Valls-Llobet. Durante décadas, esta médica ha divulgado la invisibilidad de las enfermedades que afectan al sexo femenino. "Las mujeres plantean más patologías crónicas y los hombres, más agudas", apunta. Las de ellos requieren ayuda inmediata. Las de ellas, más relacionadas con el dolor y el cansancio, pueden esperar. Pero no eternamente. "Si no se tratan, afectan a su calidad de vida. Nosotras vivimos diez años más, pero peor", resume.

Invisibles

Hasta hace poco, Valls-Llobet pensaba que sería suficiente con describir esa realidad. "Ahora veo que es necesario denunciar cómo el dominio masculino en la medicina perjudica la salud de las mujeres. Empieza por invisibilizar sus enfermedades específicas. En segundo lugar, las considera de menor gravedad, inferiores. Por último, las controla mediante la medicalización sistemática".

"El infarto en las mujeres no presenta los síntomas típicos"

Por ese motivo, ha escrito Mujeres, salud y poder (Cátedra), un título en el que la palabra "poder" tiene doble sentido. Por un lado, pretende demostrar cómo el poder científico, esencialmente masculino, minimiza patologías como la fibromialgia o la artrosis.

Por otro, alienta a las mujeres a "empoderarse", a tomar decisiones por sí mismas y rebelarse ante quienes achacan un origen psiquiátrico a la mayoría de sus problemas de salud, les recetan ansiolíticos a la primera de cambio, o les dicen que tener anemia o dolores es "normal". "Que un problema afecte a muchas mujeres no significa que sea normal, sino frecuente. También la violencia de género es frecuente y la combatimos", compara.

Brujas

"La marginación de la mujer en el ámbito de la medicina comenzó cuando el poder médico se fundamentó a partir de negar la experiencia y sabiduría de las matronas y sanadoras, que pasaron a convertirse en brujas", escribe en Mujeres, salud y poder. El nuevo modelo planteaba que las enfermedades no tenían sexo, y que "estudiando a los hombres, ya estaban estudiadas todas las mujeres, menos en el embarazo y el parto". La mayoría de las pruebas se hacían con pacientes masculinos y los tratamientos se adecuaban, principalmente, a sus características biológicas.

"Estudiando a los hombres, ya estaban estudiadas todas las mujeres"

Una corriente científica, fundamentalmente feminista, cambió el concepto hace 30 años al argumentar que "la salud de las mujeres dependía de problemas sociales y culturales, de la discriminación y la violencia que habían sufrido", continúa Valls-Llobet. Su contribución fue esencial, pero seguía negando las diferencias biológicas no visibles por temor a que fuesen usadas para discriminar a las mujeres. "Que tengamos menos hierro no nos hace inferiores. Otra cosa es como algunos quieran valorar esa realidad científica. Lo que es inaceptable es que receten ansiolíticos a alguien que necesita hierro".

Víctimas

La doctora apuesta por que las mujeres pierdan el miedo a conocer su biología. Por ejemplo, explica que sólo así es posible combatir el márketing de las farmacéuticas que, para colocar sus productos, "asocian menopausia a dolor y decrepitud corporal, sin estudios epidemiológicos ni clínicos", y convierten a las mujeres en víctimas de su cuerpo.

La tarea es difícil, admite Valls-Llobet, porque es casi imposible cambiar actitudes y valores en un cuerpo agotado por la doble jornada, las microviolencias diarias, las carencias nutricionales y la medicalización excesiva. En este sentido, recuerda cómo Betty Friedan, la autora que a mediados del siglo XX reivindicaba el derecho al orgasmo, habla ahora de la necesidad de luchar para disfrutar del inmenso placer de "una noche bien dormida".

14 comentarios:

Sonia Gluten Free dijo...

Gracias.
Comprare el libro....me temo que tenga toda la razon.
un beso con cariño

fracciones en la patagonia dijo...

seguramente tiene mucha razon el libro ese.
lo tendré en cuenta para comprar.
muy bueno el blog.
saludos.

venta de propiedades dijo...

muchas gracias. tendré en cuenta el libro.
por cierto, me gustó mucho el blog.
me pasaré más seguido.

herrajes para muebles dijo...

La verdad que solo la frase que estudiando los hombres ya estaban estudiando a las mujeres es horrible!
Lamentablemente la mujer ha sido muy marginada.

Tashano dijo...

Sonia Gluten Free,fracciones en la patagonia,venta de propiedades,herrajes para muebles .

Muchas gracias por vuestros comentarios,perdonar si tardo pero es que estoy en pleno "Brote", y me cuesta mucho mirar la pantalla.
Con referencia al libro , la verdad es que es tremendamente interesante, y dice verdades como puños, todo eso que muchas veces como mujeres hemos pensado y no hemos dicho.
Un beso para todos

vender inmuebles dijo...

compraré el libro, de seguro tiene mucha razon!
muy bueno el blog.
saludos.

vender inmuebles dijo...

me compré el libro y lo comenzé a leer. esta bueno.
muy bueno el blog.
saludos.

seo london dijo...

La doctora tiene razon en que las enfermedades femeninas son menospreciadas, no esta lejos el tiempo en que consideraban que la locura femenina se curaba extirpando los ovarios (no es broma)

ropa para bailes dijo...

Espero estes mejor, esperamos tu vuelta Tashano.

Dominios Colombia dijo...

Otro sintoma mas de que la discriminacion en contra de la mujer está lejos de acabar.

Hosting Colombia dijo...

A mi modo de ver tanto hobres y mujeres nos da el mismo tipo de infarto pero pienso que las mujeres somos mas propensas a ellos debido a los multiples deberes que tenemos que cumplir.

indumentaria de baile dijo...

Gracias por el aporte!
parece un interezante libro para tener en la bibloteca!
un abrazo y PAZ!

cerraduras dijo...

Muy buen blog! gracias por la data deel libro!
muy interezante!
adios

escorts en madrid dijo...

Esto se puede extrapolar a otro ámbitos de la vida de las mujeres. Siempre son las malas de la película. Empieza por quererse más como mujer, respetar su persona y ver que todos somos diferentes no solo por nuestro sexo.