27 julio 2009

Que echen a Casey Stoner del Mundial de Moto GP

Porque ya me dirán ustedes para qué quiere la afición a un piloto que se marea en la moto, acaba echando literalmente el bofe nada más llegar a boxes después de la carrera y, a medida que da vueltas al circuito, va perdiendo tanto “gas” que ni la veloz Ducati consigue mantenerle en la lucha por el podio. Claro, me contestarán que el pobre está enfermo, que lleva semanas sometiéndose a exámenes médicos para saber de una vez qué demonios le está pasando. Y tienen toda la razón. A pesar de que desde su equipo comunicaron, justo antes del último Gran Premio, que Stoner sólo había tenido una gastroenteritis y una leve anemia, el propio corredor lo desmintió, afirmando que, a pesar de todas las pruebas a las que le habían sometido en Estados Unidos, ninguna daba un resultado claro que facilitase un diagnóstico y su correspondiente tratamiento. Seguramente, con el comunicado, su equipo quería conjurar las voces que ya llevan un tiempo sonando por el paddock y que aseguran que el australiano podría padecer el Síndrome de Fatiga Crónica, una patología infradiagnosticada porque no dispone de ninguna prueba de laboratorio o marcador específico que confirme su diagnóstico. Pero es que hasta para un deportista de elite, en absoluto sospechoso de holgazanería, apasionado de la velocidad y con hambre de podios, lo de la fatiga crónica, más que a patología, suena a vagancia pura y dura. O por lo menos, a debilidad.

Imagínense entonces lo que debe ser para un simple ciudadano de a pie decir en su casa o en la oficina que está enfermo de fatiga crónica. Vamos, que el cartel de gandul ya no hay quien se lo quite. Y es que hay que reconocer que el nombrecito no puede ser más desafortunado. Hasta una de las doctoras que colaboró con el grupo de expertos encargados de poner un nombre a esta enfermedad compleja y debilitante, la inmunóloga Nancy Klimas, dice que se trata de un nombre poco acertado y tan trivial, que no refleja el verdadero sufrimiento de quienes lo padecen. Y, desde luego, no ayuda a que la sociedad se la tome en serio. Además, se trata de una denominación con la que ni siquiera los enfermos se sienten identificados porque el agotamiento extremo que sufren no es el único ni el más importante de los síntomas de esta grave enfermedad que antes se conocía como Encefalomielitis Miálgica. Y es que, a veces, por simplificar, los autodenominados entendidos, simplemente la cagan.

Pero, ¿a que nadie se le ocurre pensar que a Stoner, después de ganar hace dos años en la categoría reina del motociclismo, ahora le ha dado por echarse a gandulear? Pues sí para el piloto de Ducati es impensable, ¿no lo debería ser también para el resto de los pacientes que en todo el mundo sufren este síndrome que un día llegó y les dejó sus vidas hechas pedacitos? Muchos de estos enfermos están tan desesperados por la falta de investigación, pero, sobre todo, de comprensión, que estos días los foros de internet en los que se “encuentran” con sus iguales para poder hablar sin complejos de sus sufrimientos están que arden con el asunto de Stoner. No es que ninguno de ellos le desee al australiano un mal tan terrible, pero reconocen que gracias al asunto del misterioso cansancio y malestar generalizado que padece el piloto hoy se está hablando de su innombrable enfermedad. A lo largo de la historia hemos visto muchos casos en los que se ha descubierto la terapia para curar una enfermedad sólo cuando la misma ha tenido la ocurrencia de meterse con un personaje conocido. Otras, cuando ha visitado la casa de un investigador hasta entonces ocupado en otros intereses, que se ha puesto las pilas para remediar el calvario por el que pasaba su madre, su hermano o simplemente un vecino.

Estos días, pendientes de lo que ocurra en el Gran Premio de Motociclismo de Gran Bretaña el próximo fin de semana, la prensa deportiva sigue hablando de algo que hasta ahora no se esperaba encontrar entre sus páginas de resultados, desafíos, podios y metas. Ojalá que Stoner no padezca esta enfermedad que tanto tiene en común con la esclerosis múltiple, y no sólo porque en muchos casos ambas enfermedades están causadas por el mismo virus, el HHV6, sino también en términos de sufrimiento, de brotes, de días buenos y malos, de no poder planificar ni hacer muchas cosas por uno mismo. Ojalá que el joven piloto no tenga que pasar por el doloroso padecimiento no sólo físico, sino también emocional, social, económico y familiar que supone el SFC, pero confío en que las noticias de estos días, que recogen por primera vez su nombre y alguno de sus síntomas, sirvan para que nunca más alguien pueda alegar el desconocimiento como excusa de su insensibilidad ante el dolor ajeno, para que nadie vuelva a mirar a uno de estos enfermos desde el prejuicio. ¿O es que para que lo entendamos tendrán que volver a utilizar el incomprensible término de Encefalomielitis Mialgica?.

Alicia Huerta.

Fuente: El Imparcial

4 comentarios:

Bowman dijo...

Detecto cierto tufillo de amargura. Como la del que sufre y se regodea en el sufrimiento de los demás. Empatía mal entendida.

Al principio entendía el título y el texto con la ironía y cinismo que yo mismo suelo utilizar y me estaba gustando. Pero tambien por experiencia sé que ironía y cinismo no siempre son interpretadas adecuadamente por todos y el mensaje "no llega". Y según voy leyendo, efectivamente, la ironía cínica se pierde y sólo se ve la amargura.

Los enfermos del SFC (o cualquier enfermedad) deben agradecer a Stoner (o a cualquier famoso que sufra de su mismo mal) por hacer, aunque involuntariamente, de megáfono mediático de sus males. Pero queda el regustillo de prejuicio (justo lo que critica al final), de "jódete que tu tambien lo tienes", de "mal de muchos, consuelo de tontos"

No imagino a ningún paralítico insultando a Isidre Esteve por que sigue compitiendo paralítico o por su papel de embajador de Wings for Life. Al contrario, Isidre está diciendo a todos los paralíticos !Tú puedes!

Así que cuidadito con la ironía cínica que no todo el mundo la entiende, y resulta un texto finalmente deleznable (por innoble). Justo lo contrario de lo que, según creo entreveer, deseaba la autora.

Saludos

Tashano dijo...

BOWMAN:

Yo personalmente estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que la aurora al principio, entra bien en el tema, pero poco a poco se va haciendo un lio y ya no sabe cómo salir airosa de él.

Yo estoy Afectada de SFC grado III (invalidante) y Fibromialgia 18/18, así que, cualquier persona conocida que sea capaz de reconocer que tiene cualquiera de estas dos enfermedades abiertamente, me merece todos los respetos.

La verdad es que dude si colgarlo en el blog o no hacerlo...puede que lo mejor hubiera sido no hacerlo.

Gracias por entrar en esta casa y por tu comentario.

Saludos.

Bowman dijo...

Lo lamento Tashano (con empatía, que no con condescendencia).

Afortunadamente, no sufro de nada fuera de lo común (aparte de los males del sedentarismo: colesterol, exceso de peso...) pero todos estamos acompañados de personas con enfermedades complicadas (por desconocidas o por incomprendidas), como el TOC, etc.

En realidad llegué a tu blog buscando noticias sobre Stoner, como aficionado al motociclismo, pero, cuanto menos, en agradecimiento por nuestra suerte, deberíamos todos esforzarnos un poquito por entender más a quienes no tienen nuestra suerte.
Y siempre me gusta conocer, por lo que usaré tu blog (si me lo permites) para ilustrarme un poco sobre el tema.

Una abraçada molt fort
(Me parece adivinar por lo que he leído hasta ahora que escribes desde Catalunya) ;-)

Tashano dijo...

Bowman,

Perdona que no te contestara antes, pero estos días, no han sido todo lo buenosque deberían ser.

Ya se que no lo dices con condescendencia...por cierto puedes usar mi blog para lo que quieras.

Una abraçada molt fort!!!!!!